| Datos curiosos de un archivo | |||||
| Por Ramón F. Zamora
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| Publicado el Martes 23 de Diciembre de 1948 |
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ANTECEDENTES DE LA PRESA DE HERMOSILLO
Alguien dijo una vez que el proyecto de una presa en Hermosillo, no era nada nuevo y, efectivamente, hace unos días confirmé esta noticia. Por fines de 1873 y principios de 1874, don Pablo Rubio, abuelo creo yo del actual sub-tesorero General del Estado, proyectó la construcción de "un dique de mampostería a través del Río de Sonora". Visto este proyecto por el Ayuntamiento y previos los estudios y trámites del caso, en enero de 1874, aprobó el contrato concesión a favor del Sr. Rubio, cuyo articulado en síntesis, es como sigue: Art. 1.- Se permite y autoriza a don Pablo Rubio o Compañía que llegue a organizar, construyan un dique de mampostería a través del Río de Sonora. Art. 2.- El dique será subterráneo, cuya base comenzará a la profundidad donde se encuentre macicez del cascajo o raíces de los cerros y cuya altura no podrá pasar el nivel de los arenales. Art. 3.- La construcción de este dique, para evitar perjuicios a las comunidades agrícolas, se construirá al poniente de la última toma o sea la de El Torreón, a distancia conveniente. Art. 4.- El Ayuntamiento de Hermosillo declara que al conceder esta autorización, no ha sido su meta perjudicar ningún derecho, sino fomentar la agricultura. Por consiguiente, si al comenzar la obra o en el desarrollo de la misma, se presentare alguna queja, se impone la obligación del señor Rubio o Compañía, que debe tener un conveniente arreglo con los afectados. Art. 5.- Se fija plazo de tres años, para comenzar la obra y se tendrá por principiada cuando el señor Rubio o la Compañía, hayan construido 10 varas de muro. Art. 6.- Concluida la obra el señor Rubio o su Compañía, adquirirán en propiedad:
Art. 7.- En caso de que el señor Rubio o su Compañía no cumpliere y apareciere otro solicitante o compañía se fusionarán los intereses y se considerarán socios unos y otros. Art. 8.- Concluida la obra el señor Rubio o Compañía someterá a la aprobación del Ayuntamiento un reglamento para la venta de agua a los agricultores y para el cobre de pensión a los que usen el muro. Esta idea durmió hasta que De la Huerta tomó posesión como Presidente sustituto de la República, en 1920, y siguió en proyecto durante Obregón y Calles, hasta hoy que el General Rodríguez, lo consumó. En consecuencia este beneficio público, se alimento durante setenta y cinco años, de esperanzas y esperas, y ruina para la agricultura. El Presidente Municipal que firmó este contrato con Rubio, fue un señor Rodríguez Escalante. Coincidencia del destino, un Rodríguez lo planteón por primera vez y otro Rodríguez lo consumó. Recopilación: José Rafael Aguirre Fernández. |