Datos curiosos de un archivo
Por Ramón F. Zamora
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Recopilación: José Rafael Aguirre Fernández 8 de Octubre de 1948

Hace ya varios años mi estimado Enrique A. López, tenía un buen comercio frente al paseo "El Centenario", esquina con Galeana, y el popular y conocido Boby Thompson; era uno de sus mejores clientes comprándole diariamente salvado y semillas.

Después de tratar algún tiempo, dice el Boby que notó que Enrique le hacía trampas en la balanza con algunos gramos. No dijo nada ni reclamó nunca, pero se concretó con paciencia a llevar un apunte minucioso de las posibles mermas y cuando consideró que sumaban algunos kilos, el Boby pensó en vengarse de alguna manera. Y cavilando noche a noche, llegó a una conclusión muy original y muy suya, engañar a su vez a Enrique, y santas pascuas. Formuló un plan y lo llevó a la práctica de la siguiente manera:

El Boby pasó varias veces por el changarro gritando: "mantequilla pura y muy barata". Todo fue oírlo Enrique y le propuso trato. El Boby traía una muestra en un plato, el comerciante la vio y la probó porque efectivamente era mantequilla de primera. Cerrado el trato el Boby trajo de su casa un bote casi lleno, lo pesaron, se ajustó el precio con todo y empaque; pagó Enrique su importe y el vendedor se fue más que volando. Enrique decía: "negocio loco, negocio loco, fregué al Boby, me dio la mantequilla a $2.50, cuando hoy vale $4.00, negocio loco, que ganancia la mía", y de gusto se fue a la Bohemia, se tomó algunas cervezas y regresó a su casa con un habano de $0.50, extrañándolo mucho en su casa y aun los vecinos. El Boby, por el contrario, confirmó una vez más su filosofía de que "los mexicanos no abren los ojos nunca".

¿Y cuál fue la venganza del Boby? Muy sencilla: el tal bote sólo tenía de mantequilla una tanda arriba y lo demás era un trozo de hielo como de 15 o 17 kilos, por lo que Enrique, al rato en vez de 19 kilos de mantequilla sólo tenía escasamente un kilo y lo demás pura agua...

Fuente: El Imparcial.

Recopilación: José Rafael Aguirre Fernández.
Fuente: El Imparcial.



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