| Datos curiosos de un archivo | |||||
| Por Ramón F. Zamora
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| Recopilación: José Rafael Aguirre Fernández | Publicado el 10 de Marzo de 1955 |
| EL FAMOSO DECRETO NÚMERO UNO DE CALLES |
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El día 8 de agosto de 1915, amaneció muy inspirado el General Plutarco Elías Calles, y en su mente y sueños vio puros angelitos en el Estado de Sonora, tomando pura agua bendita y por lo tanto teniendo su cuartel general en Molina, Sonora, con su secretario el señor Enrique Moreno, expidió su famoso Decreto Número Uno, que puso en estado seco a esta entidad y que fue el más sonado y tremendo fracaso que sufrió como estadista el General Calles, convenciéndose de ello, cinco años más tarde, pues a mediados de 1920, reformó dicho decreto, permitiendo la elaboración, venta y consumo de cervezas y vinos generosos. Como hoy es poco conocido dicho decreto, creo de interés darlo a conocer íntegramente. Dice así: Gral. P. Elías Calles, Gobernador y Comandante Militar del Estado de Sonora, en uso de las facultades extraordinarias concedidas por el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, encargado del Poder Ejecutivo de la República y considerando que una de las causas de la decadencia de los pueblos, ha sido el uso de las bebidas embriagantes que, además de producir el aniquilamiento físico y la perversión moral del individuo, es también uno de los factores de malestar económico. Que es bien sabido que la criminalidad está en relación directa con el empleo de bebidas alcohólicas y teniendo el Gobierno Constitucionalista la obligación de moralizar a los ciudadanos que están bajo su amparo y procurar su mejoramiento, no podría dejar de ocuparse de legislar inmediatamente sobre tan importante materia. Por lo tanto he tenido a bien expedir el siguiente Decreto: Artículo 1.- Queda absolutamente prohibido
en el Estado de Sonora, la importación, venta y fabricación de
bebidas embriagantes. Alentar a regir dicho Decreto, aquí en Hermosillo, a fines de 1915, nació el lucrativo negocio del contrabando y de la “química”, cuyos resultados prácticos fueron peores que los motivos o males que expresan los considerandos de la citada Ley, pues el fisco perdió una fuerte entrada por impuestos y el individuo comenzó a consumir venenos y brebajes peores que el más vil mezcalón. Aquí una lista de los dichos venenos: Alcohol de madera, alcohol con agua, alcohol alcanforado, mezclas con marihuana, toloache, cocolmeca, chuchupate, etc. Cuando no había más, se tomaba Peruna (85% de alcohol), agua florida, etc., también comenzaron a dizque vinos y refrescos, como tepache de higo, de dátiles, pero en realidad, dichos vinos llevaban marihuana que volvían locos a los consumidores. Los burladores de la ley encontraron su época de oro, muchos hicieron fortuna, pese a los severos castigos como prisiones, y deportaciones es a “hacer adobes” a los cuarteles generales de La Misa, Ortiz y la Colorada. Hermosillo, Son., Febrero de 1954 |