| Desde el Cerro de la Campana | |||||
| Por Fernando A. Galaz
|
|||||
| Pagina principal | Descargas | Libro de visitas | Ver libro |
| Recopilación: José Rafael Aguirre Fernández | Publicado el 5 de Agosto de 1954 |
| FUERZAS VIVAS EN HERMOSILLO EN 1909 Tercera parte |
|
Iniciamos este capítulo con los medios de transporte urbano, con que contaba nuestra capital en aquel entonces; independientemente del servicio de coches citadinos, teníamos el servicio de tranvías. De seis a ocho tranvías tirados por mulas, con un cupo aproximado de treinta personas, desde las seis de la mañana hasta las ocho de la noche, se sujetaban al siguiente itinerario: salían de un gran local donde había taller de herrería, establo, cobijas para los carros y líneas de carriles de fierro, el local se encontraba en la hoy calle Jesús García, cerca de la sucursal de la Ferretería del señor Don Manuel Puebla, uno tomaba hacia la derecha y otra hacia la izquierda de la citada calle, llegaba a la Oaxaca doblaba a la derecha hasta entroncar la de Los Naranjos (hoy Serdán), la recorría a lo largo hasta la de Morelos y al llegar a la Dr. Paliza, doblaba a la derecha hasta encontrar la Bravo, aquí había una "espuela" donde le daba paso a la que venía en sentido contrario, seguía por la De Urrea, torcía a la Comonfort, en la Tampico (hoy Obregón), corría por la derecha hasta encontrar la Del Carmen y después corría por la Jesús García, hasta cerrar el circuito. Los tranvías estaban pintados de un color café claro con vivos amarillos, podían ser enganchados por cualquiera de los lados y el pasaje costaba cinco centavos, con derecho a viaje por la mitad del circuito y diez por cerrarlo... Llamaba en grande la atención y curiosidad de las gentes el servicio urbano de un ferrocarril en miniatura, compuesto por una máquina con una altura de un metro y medio y una extensión de tres metros, movido por vapor que salía del hoy Hotel Kino, pasaba la Hidalgo, cruzaba el Río de Sonora, entraba a Villa de Seris por la Calle Hermosillo, daba la vuelta en la placita de aquel lugar y se regresaba a su punto de partida, arrastraba tres o cuatro carritos de pasajeros con un cupo de ocho o diez personas cada uno y el pasaje costaba veinte centavos ida y vuelta. PANADERÍAS Y PANADEROS No eran muchas las panaderías con que contaba Hermosillo, porque en cada barriada existía una, aunque públicamente vendía los productos, se concretaban a expenderlos al barrio donde se encontraba y no estaban inscritas en los registros oficiales; ya en aquella época Villa de Seris había invadido a nuestra capital con sus semitas y coyotas, y que coyotas, sin exagerar, tenían como treinta centímetros de diámetro y valían diez centavos... Lo más común era ver por las calles vendedores ambulantes con su mercancía en mesas cubiertas con finos manteles. Tres carritos de tracción animal hacían el reparto a los changarros uno de J. J. Carrizosa, otro de Becerril en la calle Chihuahua, la de Tiburcio Escalante Saucedo en la Del Carmen (hoy No Reelección), la del "Chichí" en la Sonora y la de Benedicto Vizcarra en el "Puente Colorado"... El Señor Félix Tonella, fue propietario del mejor negocio de repostería, manejando también una fábrica de dulces y jarábes para las "cimarronas" (raspados). DOS FÁBRICAS DE CIGARROS Envueltos a mano, surtían las necesidades locales, una situada en la calle No Reelección de la propiedad de Manuel Ramos, y conocida con el nombre de "La Montaña" y la otra denominada "El Vaquero" de Eduardo Martán en Revolución y Coahuila... FÁBRICAS DE GALLETAS Donde hoy se encuentran las oficinas y almacenes de la Asociación de Agricultores, existió una fábrica de galletas, denominada "La Sonorense", regenteada por el señor Víctor Aguilar, sus productos a base de finísimas materias primas y trabajados hábilmente por artesanos locales, fueron tan buenos que resultaron premiados en la Exposición Internacional de San Luís Mo. E.U.A. en el año de 1900. MOLINOS HARINEROS Contaba la ciudad con dos molinos harineros, uno denominado "El Hermosillense", hoy "La Fama" propiedad de Don Ramón Corral, y otro "El Sol" de la propiedad de Don Alberto Escalante, situado precisamente en lo que es hoy el edificio Loaiza, de la calle Serdán. PLAZAS DE TOROS Contaba la ciudad con dos plazas de toros, "La Colón", en donde hoy se levanta el Edificio de el Patronato Rodríguez (FER) y "La México", dentro de un corralón de piedra que existía en la cuadra formada por las calles Oaxaca-Matamoros-Niños Héroes y Guerrero... En esta última plaza, alternaban los toreros Ramos "Ramitos", "Franquito" y Moreno Grande de San Bernardo, así como también "La Matona" Dolores Platt "Lolita". Por la calle Yáñez, exactamente donde se encuentran los talleres y oficinas del Diario "La Opinión" era el cuartel del famoso 11 Batallón de Sonora, y donde se localiza la Compañía Telefónica por la calle Morelia fue la cárcel municipal... En cambio, el Jardín Juárez, tenía poco tiempo de haber sido clausurado como Panteón Público, no contenía fuerzas vivas, sino muertas, pero hay que mencionarlo o ¿no?... Se nos acabó el fósforo Recopilación: José Rafael Aguirre Fernández. |