| Prismas y artistas Sonorenses POR IRINEO S. MICHEL JR. |
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| Recopilación: José Rafael Aguirre Fernández | Publicado el 15 de Marzode 1951 |
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EL PRIMER CINEMATÓGRAFO: En 1906 vino a establecerse a estas tierras sonorenses, el señor José Guillermo Dalahanthy, con el nombramiento de Administrador Principal del Timbre, y a principios de 1908, se convirtió en empresario teatral rentando una de las fincas frente al Colegio de Sonora, adaptándola para centro de atracciones; aquel Teatro (Salón Pathe), era un jacalón de maderas viejas, demostrando la novedad del espectáculo y la antigüedad de los materiales. En aquel tiempo esto nada hubiera tenido de particular, a no ser por la llegada del primer cinematógrafo, con un aparato proyector fílmico y sus películas mudas de vistas fijas. Fue el primer aparato y la primera empresa cineasta que se estableció en Sonora y posiblemente en la costa occidental del país. Las películas que se exhibían en el Salón Pathé, eran francesas, de la empresa “Pathe Frer’s”, principiando cada cinta con el anuncio de la marca, o sea, un gallo batiendo las alas y lanzando su ki-ki-ri-ki, mudo en película pero completado guturalmente por los asistentes a la galería que al parecer tenían el gusto de gallo, pues después de la imitación prorrumpían en ovaciones y principiaba la cinta. Algunos de los muchachos estudiantes del Colegio de Sonora, entraban de contrabando, por una acequia abovedada que había entre la escuela y el salón de la función. Entre las personas de los cuadros de variedad que nos visitaron en ese jacalón, figuraba una muchacha muy guapa, bailarina española con toda la gracia de su salero y palmito andaluz y flamenco. Recuerdo que bajo las tablas del escenario rechinador donde taconeaba y se contorsionaba diversamente en sus giros coreográficos, había un recién nacido, hijo de aquella joven, que lloraba con toda la fuerza de sus pulmoncitos. Entonces el público de la “gallera” gozaba gritándole: “tiene hambre… dale pecho… y después vente a bailar…” Dalahanthy terminó sus espectáculos con la muerte de uno de sus familiares, llevándose la satisfacción de ser quien introdujera el primer cinematógrafo a Sonora, el cual necesitaba, para que se viera mejor, que se rociara constantemente con agua la manta proyectable. LOS AMORES DE NOVELTY: Si decimos que Sonora fue el primer lugar donde se exhibieron películas, también es posible que haya sido donde se filmaron las primeras cintas mudas en la República. En los primeros meses de 1914, la empresa “Cine Juárez” de don Alberto Anguiano, secundado por entusiastas particulares y un “cameramen” de apellido Ramírez, tomó la primera cinta en interiores y exteriores de la población. Esa cinta fue “Los amores de Novelty”, siendo protagonistas la pareja de coupletistas españoles Antonio Novelty y Carmen Higares, conocida esta última por “la Sarasa”, célebre por su estilo para cantar. La segunda filmación fue “El incendiario”, apareciendo los mismos actores y Zapinitti, otro artista español que salió violentamente de la población cuando el populacho le aventó con huevos podridos, naranjas y piedras, en el “Salón Juárez”, debido a que ya le fastidiaba que todas las noches repitiera en el teatro las mismas canciones y chistes. Su salida fue dramática. Del teatro se dirigió al puente de fierro del ferrocarril, resuelto a abandonarnos, con tan mala suerte, que por poco se ahoga al caer al río. Unos nadadores lograron salvarlo y lo condujeron a la otra rivera, no sin que tuviera que lamentar la pérdida de su vestuario. Dicen que llegó a Guaymas lanzando denuestos contra los hermosillenses. Esos son los recuerdos que tengo grabados del primer cinematógrafo que conocimos y de las primeras cintas tomadas en Hermosillo, las que francamente tuvieron muy buena aceptación por el público del noroeste del país. Fuente: El Imparcial |