| Hermosillo contra Villa de Seris | |||||
| Parte 1
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| Autor: Prof. Laureano Calvo Berber | Publicado el 13 de Julio de 1955 |
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Al intentar escribir algo sobre Villa de Seris, el Profesor
Laureano Calvo Berber, bondadosamente me presentó el trabajo que aquí se
publica, diciéndome: "Tome de aquí lo que guste". David López Molina. Corre, asentado como un hecho, verdaderamente histórico, que al ser establecido el presidio del Pitic (Hermosillo), por el Capitán Don Agustín de Vildósola, en el año de 1742, se fundó, casi simultáneamente, a sus inmediaciones, en lo que es hoy Villa de Seris, la misión de San Pedro de la Conquista, para adoctrinar a los seris. Este concepto, mejor dicho, error, como debe llamarse propiamente, lo encontramos en las siguientes obras: "Las Tribus Indígenas y la Guerra del Yaqui", del Dr. Fortunato Hernández, 1902, Pág. 18; "Las guerras contra las tribus yaqui y mayo del Estado de Sonora", del General Francisco P. y Troncoso, 1903, Pág. 17, "Compendio de Historia de Sonora" del Profesor Eduardo W. Villa; y, por último, lo repito también en la página 12 de mis "Dicciones de Historia del Estado de Sonora", trabajo este que, hablando con sinceridad, no es el fruto de mi propia investigación, sino que, como se dijo oportunamente, es un resumen de los escrito en el "Compendio de Historia", citada, a propuesta, cuenta y riesgo de su autor. He dicho ya que se trata de un error, soy en cierta forma, responsable de su propagación, y de allí que me sienta con la obligación de abrirle paso a la verdad. En primer término, conviene analizar el propósito e intención con que se erige el presidio, que después se llamara "Del Pitic". Se dice que con el propósito de contener las incursiones de los bárbaros, y esa es la verdad; pero no con la intención de garantizar la vida e intereses de los colonos residentes en Sonora, porque en realidad no los había en 30 o 40 leguas a la redonda y sí con la de asegurar la posesión de los fértiles terrenos que en la hoy Villa de Seris, con su carácter de gobernador, y con la anuencia de los misioneros, que por derecho de conquista eran los dueños y señores del Noroeste de México, Don Agustín, se había adjudicado en propiedad. A esta posesión se le dio el título de Hacienda del Pitic, en virtud del nombre que llevaba la ranchería pima, situada a sus inmediaciones. El beneficio único que la Real Hacienda percibió por la adjudicación, consistió entero de treinta pesos, que el Capitán Vildósola, hizo por gastos propios tal vez, de los trámites para legalizar la propiedad, la cual le fue legitimada por despacho de subdelegación del Marqués de la Regalía, fechado en Madrid, el 30 de enero de 1744. Tal es el primitivo origen de la Villa de Seris, tal, posiblemente, el de la propiedad privada en Sonora, y tales las circunstancias que concurrieron para la erección del Presidio. Esta se hizo en una fecha que no se puede precisar aún, bajo la advocación de Real Presidio de San Pedro de la Conquista, en honor al patronímico del XXXIX Virrey de la Nueva España, Don Pedro de Castro y Figueroa, Duque de la Conquista y Marqués de Gracia Real, que ejerció en 1740-1741, y, de donde se infiere, haber sido él, quien lo autorizó. Se observa aquí, pues, una transmutación de nombre: Hacienda del Pitic, a lo que es hoy Villa de Seris y, Presidio de San Pedro de la Conquista, al que se estableció, río de por medio, al pie, lado oeste, del Cerro de la Campana. Hay personas que creen haberse formado el precitado presidio, en la propia jurisdicción de la actual Villa de Seris, se fundan, principalmente, en que al señalarse los terrenos que serían propiedad de ese pueblo, partieron las medidas de la puerta del cuartel; pero esta confusión se aclarará por si misma, al referirme en mi siguiente artículo, a la fundación efectiva de la antes dicha localidad... Recopilación: José Rafael Aguirre Fernández. |