| Hermosillo contra Villa de Seris | |||||
| Parte 5
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| Autor: Prof. Laureano Calvo Berber | Publicado el 12 de Mayo de 1947 |
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Aara dar un arma a este modesto estudio crítico y demostrar, más claramente, que en ningún tiempo existió la Misión de San Pedro de la Conquista, résteme sólo referirme, en particular, a la fundación real de la población que con el tiempo ha dado en llamarse Villa de Seris. Esta fundación es, en mi pobre concepto, la tercera que se efectuó en la Provincia de Sonora, conforme a las ordenanzas civiles vigentes en aquella época. El primer lugar lo tiene San Miguel de Horcasitas, el segundo, corresponde a Guaymas -31 de agosto de 1769- y el tercero, la Misión de Nuestra Señora de Guadalupe, o sea el Pueblo de los Seris, cuyo establecimiento se autorizó oficialmente el 30 de agosto de 1772. A este respecto, el Gobernador D. Pedro Corbalán, en la parte relativa de la instrucción que expidió en el Real de Álamos con fecha indicada dice: “como el establecimiento de los Indios de la Nación Seri en forma de Pueblo, después que prestaron su obediencia a nuestro católico monarca por medio de la fuerza de sus armas invencibles, haya sido un asunto que no sólo mereció mucho cuidado a los coroneles Juan de Pineda y D. Domingo Elizondo, Gobernador, el primero, y ambos Comandantes de la Expedición Militar que terminó felizmente en estas provincias; sino que se hizo también acreedor el mismo a la superior atención del Exmo. Marqués de Croix y del actual Exmo. Sr. Virrey, así por la importancia que de su ejecución se sigue al Estado, como por la propia comodidad de los nominados indios, y por las ventajas que resultarán, sin duda, a estas citadas Provincias que ellos permanezcan con fidelidad, me fue preciso, igualmente, en cumplimiento de superiores órdenes y en consideración a las indicadas causas, poner en el particular la mayor aplicación casi de dos años a esta parte, y es ahora indispensable por las propias razones solicitar los medios más proporcionados para realizar el dicho establecimiento de la Nación Seri”. Aquí continúa un párrafo en que previene se haga un reconocimiento previo de la toma y canal, para comprobar la eficiencia del trabajo ejecutado por el contratista de la obra y prosigue: “Evacuada sea la antecedente deberá V.M. proceder a determinar las tierras en general que corresponden a la Misión de Nuestra Señora de Guadalupe, que así ha de llamarse el Pueblo de los Seris, y a señalar en particular una porción competente para la milpa que ha de haber de comunidad y otra para dotación y heredad de la citada Misión”. “La medida general o extensión de que debe contar el sobredicho Pueblo de Nuestra Señora de Guadalupe, ha de ser de cuatro leguas de terreno útil, las cuales para no incluir las tierras de los Pimas que se hallan radicados en el Pitic, deberán tomarse vientos sobre las ya asignadas a los citados seris que son las que se hallan entre donde estuvieron formados los cuarteles y el cerro que llaman de la Convivencia, a diferencia solo de las que con justo título pertenezcan a la hacienda que administra Fray Benito Monserrate, lo que no se a quien corresponde legítimamente. Y empezando a tirar la medida desde los citados cuarteles río abajo, por una y otra banda, o por la que se ha sacado del agua solamente, se terminará a satisfacción de los dichos seris, ya sea ocupando dos leguas de ancho por otras tantas de largo en forma de cuadro, o tres a lo largo y una de ancho en forma de cuadrilongo, o al contrario, según los mismos pudiesen y que se reconozca les conviene…”. Hasta allí, los antecedentes estrictamente históricos acerca de los orígenes y fundación de las dos poblaciones gemelas, Hermosillo y Villa de Seris. No se puede precisar con exactitud la fecha en que se ejecutaron las medidas a que se contrae el anterior incierto, pero como la instrucción está fechada el 20 de agosto de 1772, y el reconocimiento del canal se hizo en noviembre del propio año, según diligencia original que existe en el Archivo General del Gobierno del Estado, es lógico suponer, si se toma en cuenta el nombre que llevaría la nueva localidad, que su fundación se haya hecho coincidir con el día de la Guadalupana, Patrona de México. La premura del tiempo me hace omitir algunos otros datos acerca de esta localidad, los cuales reservo para cuando tenga la oportunidad de formular su monografía particular. Por hoy, agradezco sinceramente la atención del público lector, del que suplico su indulgencia, por los errores involuntarios en que hube podido incurrir. Hermosillo, Sonora, 10 de Mayo de 1947. Bibliografía: Documentos coloniales. Tomo I. Recopilación: José Rafael Aguirre Fernández. |