Cielo sin sol
Por Isabel Cristina Murrieta.
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Hoy... que me despido de tí,
Me doy cuenta de la realidad:
Que eres de mi alma, la parte perdida,
Aquella que necesita para vivir...

Es tu sonrisa un pedazo de cielo,
en el que mis ojos se quieren posar,
Para robar al universo una estrella fugaz.

Es mi cariño tan desesperado
que al saber que te pierdo, (por mi propia decisión)
Siento que falta la sangre en mis venas
y me hundo en la desesperación.

Por eso amor mío, aunque viva mil años
Y tenga mil amores
No importa el tiempo ni los sinsabores,
Se que a mi alma le faltará:

Un pedazo de cielo, el perfume de las flores,
El calor de tu cuerpo,
Que despierta anhelos que calladamente
Escondo en mi ser.

Porque no quiero pensar en perderte,
Y sin embargo... ¡tengo que renunciar a ti!
No se lo que siento... lo que estoy plasmando:
Si temo perderte o entregarme a ti.

O son solo reflejos de un mundo de sueños,
Que encierra mi alma...
Un mundo de sueños, de ilusas quimeras
Que a mi espíritu dañan.

Y rompen mi ánimo al saberte ajeno...
Por eso, amor mío... no se lo que siento:
Si temo perderte o entregarme a tí.

Porque es doloroso renunciar a tí,
a tu ilusión, a quien llena de gozo mis días
Y de placeres mi porvenir.

Porque es injusto pensar, que de tu amor
Me debo alejar, sabiendo que en tus brazos
Formaste una cárcel de sentimientos
En donde los míos presos están.

El decaimiento invade mi alma
Al evocar: el aroma de tus manos,
El calor de tu piel,
Al intentar tomar entre mis dedos
tu pelo... que ya no podré tener.

Que angustia tan densa oprime mis sienes...
¡Que oscuridad!
Al sentir que se aleja el calor de tus labios
Y a los míos dejas hundidos en la frialdad,
En la escarcha de la ansiedad...

¡Que desesperación¡
Tener que abrazar el vacío,
Cuando mis manos anhelantes de pasión,
Busquen tu cuerpo
O tus tibias manos, y solo encuentren:
Un cielo sin sol

(28 de Agosto de 1985)



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