Esta bendita obsesión de recordarte
de llevarte incrustada en mi mente
y que en cada momento estés presente
aun si no he de vierte ni tocarte.
Obsesión que me lleva a tenerte
metida en la sangre de mis venas
no importa que a veces sufra penas
y las padezca tan solo por quererte.
Vivo así con esta inevitable obsesión
que se convierte en dulce esperanza
y al fin saber que la dicha se alcanza
cuando el amor habita en el corazón
Se convierte en costumbre cotidiana
pensarte y llevarte en la memoria
y desear formar parte de tu historia
ser para ti como el sol de la mañana.
Y si pensar en ti me tiene obsesionado
lo disfruto cada instante de mi vida
porque en el alma te llevo tan metida
y porque de ti me he enamorado.
Miguel Ángel Bonillas Burboa
Diciembre 2 de 2007
|