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Al remover las cenizas del pasado
en los rescoldos, aun había calor
una pequeña chispa del amor
que creí para siempre olvidado.
Vinieron tantas cosas a mi mente
viví de nuevo de aquellas horas
aquel encanto con el que me enamoras,
la mirada de tus ojos que aun siento.
Esos ojos puerta abierta a un abismo
en el que quise caer muy de mi agrado
porque sentí estar enamorado
y muy seguro de mi mismo.
Esa boca que a besarla invita
me pronuncia palabras tan hermosas
labios tersos como pétalos de rosas
que besa cuando quiere o lo evita.
Manos con halagos prisioneros
que anhelo sentirlas en mi piel
sentir los besos con sabor a miel
y los mimos para mi primeros.
Perderme en el abismo de tus ojos
abandonarme a las caricias anheladas
oir de tu boca las cosas tan amadas
y besar tus lindos labios rojos.
Todo eso se vino a mi memoria
al verte de nuevo frente a mi
porque un día en tus ojos me perdí
y fuiste parte importante de mi historia.
Miguel Ángel Bonillas Burboa
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