Pina Phillips La magia del Amor
Por Pina Phillips Luján.
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¿Por qué la pasión se extinguió dentro de ti?

¿Por qué hoy tus ojos me miran sin mirar?

¿Por qué ya tu boca me besa sin tocar?

Tus caricias ya sin la ilusión del ayer,
de las noches desencadenadas llenas de pasión.

Ya no se oyen tus suspiros, tus caricias saben a lejanía
de tiempo pasado, tiempo sin movimiento si aún estoy viva.

Solo las lágrimas que deja tu amor no cumplido,
y mi vientre frío.

Te contemplo desde lejos con inquietud que duele.

Si te amo, he de vencer mis miedos y tus miedos,
más no he de implorar, si tú ya no me quieres.

Siempre que te veo mi corazón sufre y llora,
quisiera en ese momento, dejar yo de amarte.

Te escribo unas cuantas letras quizá tú ni las leas,
desnudando así mi alma que con palabras no dijera.

Lagrimas que ayer derrame hoy el manantial está seco,
siguiendo caminos diferentes llenos de recuerdos.

Con tu olvido sentí, encontrar la muerte;
hoy siento ansias de vivir cuanto más pasa el tiempo.

Habíase realizado mi sueño se desvaneció temor alguno,
otro amanecer yo vi naciera sin someterme a tus deseos.

Con dolor recorrí el camino ya perdido,
encontrando que mi historia ya estaba escrita.

Oigo resonar en mis cansados oídos,
los granizos que azotan el tejado.

Recogida en la penumbra mi sombra,
adormilada tranquila y sin miedos.
Sucesos inusitados se cruzan en mi mente,
solo así se forma una idea.

Lejos sin palabras que se oigan,
ni el trueno que no retumbe.

Ni del puñal que no destile sangre,
ni una mirada que no me haga más daño.

Perpetuando el tiempo sentí la vida se me iba,
destrozaste la ilusión yo había forjado.

Como dos extraños que nunca se hubieran conocido,
para seguir por caminos diferentes.

Emocionada vuelvo al descubrir que un día,
el amor se abre a la vida.

Con tranquilidad e ilusionada entrega,
de nuevo encontré la magia del amor en otros brazos.

Como una historia dormida en sucesos,
prolongando las horas que se hacían eternas.

Aunque te llame mil veces mi voz, no llegara a tus oídos
y solo la luz de la aurora, oirá tan claro responso.

Te arroparan los recuerdos cual dulce quimera,
ya vendrá un nuevo día que sea tu consuelo.

 

Solo tú sabrás si en tu alma anida la culpa,
nadie lo sabrá solo tú y tu conciencia.

Te di las últimas alegrías de mi vida,
sin lagrimas en los ojos sin penas y sin reproche alguno.

No podemos reiniciar el vuelo de lo que quedó pendiente,
se me congeló el alma, se me termino el aliento.

La muerte es el final del camino a emprender,
escondiéndose en un montón de respuestas.

Lo que viviste conmigo solo tú y yo lo sabremos,
aunque se juntaran las piedras lo nuestro no tiene remedio.

Es el fin de la magia que llego a su tiempo,
es el fin del tiempo que lo llenó de magia.

Pina Phillips Lujan



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